Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A pocas horas de la capital, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://joshrnwv674361.wssblogs.com/40228797/cundinamarca-exclusiva-el-refugio-de-lujo-de-la-sabana